La locura de una Amanda cotilla
Hola vecino anónimo, ha resultado una aventura para mi, ver tu casa día tras día en estas cortas vacaciones pues ha disparado mi curiosidad y mi imaginación.
Una casa sin ventanas, una cúpula con cristales y una entrada angosta coronada por un hermoso cactus han sido la inspiración que me ha movido a crear infinitas realidades en mi mente.
¿Qué oculta esa casa? ¿Qué hay debajo de la cúpula? Quizás una piscina cubierta o un salón de baile o un fumadero de opio decorado como el interior de un harén con colchones y cojines de bellas telas donde descansan al lado de sus cachimbas los que buscan acercarse a Morfeo y ese humo embriagador que inunda la estancia escapa por los agujeros de la cúpula que actúa como gigantesca chimenea.
¿Por qué sin ventanas? En un lugar donde la luz lo inunda todo, donde el contraste de colores se hace más patente, donde la brisa del mar limpia las estancias, donde la mayoría de gente se une a su alegría abriendo grandes ventanales en sus lares, me hace pensar que a ti quizás te guste preservar celosamente tu intimidad o quizás no te guste lo que hay en el exterior y tiendas a aislarte de lo que la vida te ofrece, pero a mí me apetece que sea la primera opción.
¿Será difícil entrar en tu vida? Es lo que me sugiere al ver la entrada y el hermetismo de tu casa. Aunque la parte exterior es fría y espartana en la cara oculta se deja ver parcialmente un bosque frondoso que me gusta pensar que te pertenece, a lo mejor es de la casa de al lado, ¡¡que ironía!! Pero olvidemos eso porque esta es mi fantasía.
Hay que ver en lo que se entretiene la mente cuando la dejas divagar.
Me gusta recrearme en el halo de misterio que he creado alrededor de tu casa, seguramente la realidad superará la ficción pues los seres humanos somos más completos y complejos.
De pronto apareces, de pronto desapareces, pero no dejas ver nada de tu cotidianidad, a los otros vecinos los ves en el porche, en la piscina, jugando con su familia y tú solo, entras, sales. ¡¡Oh!! Una bici ¿le gustará el deporte? Pero la misma magia que la hizo aparecer la hizo desaparecer sin ni siquiera verla ejerciendo su función.
Como despierta mi curiosidad ese radiador al lado de la valla del jardín empedrado ¿lo usará en invierno para cualquier ritual de temascal, tapándolo con un “tipi” como el de los indios norteamericanos.
Y esos dos coches con matriculas de distintas ciudades ¿será un vasco aflamencado o un sevillano viajero? aunque tiendo más en la primera opción pues los sevillanos son muy de sus feudos.
A pesar del hermetismo de tu casa te he visto, sin tu saberlo, sin tu permitirlo, acariciabas el romero y acercabas tus manos a la cara para oler su fragancia, te he visto que regresabas alegre de no sé dónde y así lo deduje pues silbabas una canción que sonaba en la radio de tu coche, veía con que dulzura y cuidado ayudabas a tu perr@ a subirse en la parte trasera del coche y con la paciencia que esperabas su entrada en casa, te he visto hablar amorosamente con un niño dedicándole una tierna sonrisa.
Es agradable para mi haber compartido desde el anonimato todo esto contigo, me gusta ver el corazón de la gente, por ello te estoy agradecida y he decidido compartir mi locura contigo, quizás haga que este día tenga algo inusual, “una cotilla en tu vida”.
Te aseguro que ya han pasado unos cuantos veranos por mi y nunca se me había ocurrido hacer algo así, no pretendo ofenderte y si así ocurre espero que me puedas disculpar, tampoco pienses que ha sido una vigilancia exhaustiva como en la película “la ventana indiscreta”, ni mucho menos, no te obsesiones, solo han sido esos momentos de balcón donde tenía tu casa delante de la mía y ese gusto por la fantasía y la escritura.
Bueno hoy es mi último día aquí y antes de subir a mi coche me despido de tu casa, de tu perr@ y por supuesto de ti.
Un saludo.
Amanda
Que tengas un feliz día.
lunes, 27 de septiembre de 2010
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Mi Querida Anónima "Cotilla",
ResponderEliminarhoy no te he visto asomada a la ventana, ni tu coche aparcado a la puerta de tu casa, por lo que he supuesto de tu partida al hogar ... a la rutina del verano terminado, el reencuentro con tu despertador, ese que te recuerda cada mañana que alguien se comió la manzana equivocada...
Así que ahora me atrevo a confesarte algo. Desde los cristales de la cúpula y durante mucho verano, he estado observándote, me preguntaba qué podía provocar que una mujer tan bella e interesante como tú (perdona mi doble osadía, tutearte y piropearte) pasara parte de su tiempo mirando hacia mi casa. Quizas te preguntabas por la ausencia de ventanas, por la procedencia de este que te escribe, por mis aficiones,por mis vicios ocultos, por mi situación personal y/o familiar ...
Por mi parte, me pregunto cual era el título de los libros que devorabas sentada en el porche de tu casa, junto a una copa de vino y con tu mano sujetando tu perfil derecho. A donde ivas por la mañana a comprar esa manzana que llegaba ya mordisqueada. En qué pensabas cuando al retirarte , volvias una vez más a repasar el atardecer ...
Pero he tomado una determinación, así que el próximo verano, cuando regreses, te estaré esperando y, si te parece bien, te contaré todo lo que quieras saber acerca de mí. Y si también te parece bien, te preguntaré todo aquello que anhelo saber ...
Que tengas un año feliz, un saludo,
Tu vecino
Me he quedado de piedra al ver tu comentario vecino veraniego, inmediatamente me pregunté ¿será una broma de un amigo? me parecía imposible que llegases a mi blog, pero bueno seas quien seas puedo fantasear como quiera y me gusta hacerlo con que ¨la magia existe¨.
ResponderEliminarHasta semana santa, ya nos veremos vecino.
Me encanta saber que por fín, he despertado en tí la curiosidad y la decisión de conocerme. Desde luego, yo estoy deseando que pase la cuaresma y te prometo que estaré al otro lado del cristal, expectante ... ansioso, a que llegues. Si quieres, podremos nadar bajo la cúpula,en mi piscina, o bailar en la pista de baile, o fumar recostados en los cojines de sutiles telas ... podremos hacer todo aquello que tu quieras porque, como bien dices ... puedes fantasear como quieras, es lo que tiene la magia. Y te contaré quien soy realmente.
ResponderEliminarHasta muy pronto ... Marisa Cotilla.
Hola vecino, no me sorprende que te guste este juego, pues el anonimato siempre permite decir lo que en circunstancas normales no nos atrevemos a hacer, así me paso a mi al escribir el relato, que sin ninguna impunidad y sin ningún miedo a ser juzgada me lanzé a los dignos avatares del cotilleo, que como sabes socialmente no son muy bien vistos.
ResponderEliminarMe alegra que seas de los mios y te introduzcas en el mundo de la magia con la mirada primigenia de un niño, sin ninguna intencion de hacer daño, sino por el mero hecho de disfrutar de la fantasía y del misterio.
Así que cuenta conmigo para descubrir todo lo que hay dentro de ti y de esa maravillosa cúpula.
Un abrazo grande para el que se atreve....